domingo, 2 de noviembre de 2014

HASHIMA la isla fantasma

 La isla Hashima (端島), también llamada Gunkanjima (軍艦島) es una pequeña isla de Japón y una de las 505 islas deshabitadas de la prefectura de Nagasaki. Esta isla, de 480 m. de largo y 150. m de ancho, está a unos 20 km. del puerto de Nagasaki, estando habitada entre 1887 y 1974 por los trabajadores de su mina de carbón y sus familias.
 En 1890 Mitsubishi compró la isla y la habilitó para explotarla, lo cual hizo durante casi 100 años hasta 1974, año en que fue cerrada debido a la disminución de consumo de carbón en beneficio del petróleo.
 Desde el 22 de abril de 2009 una pequeña parte de la isla está abierta al público para realizar visitas turísticas a la misma.

Leyendas urbanas

"No le digas a nadie".

 Había dos chicas que eran las mejores amigas y compañeras de clase. Estaban un día en la escuela más temprano que lo usual y una de las chicas tenía que ir al baño. La chica tenía miedo de ir sola, ya que la escuela se encontraba vacía, así que su amiga acepto acompañarla. La chica entro al baño mientras la amiga la esperaba afuera.
 Cuando entro, todas las puertas de los cubículos se encontraban trancadas, a excepción de la última que se abrió por su cuenta. La chica no le prestó atención y entro al cubículo a hacer lo suyo. Una vez dentro, la chica sintió una corriente de aire por encima de su cabeza. La chica miro hacia las ventanas y vio que estaban cerradas.
 Como la corriente de aire seguía, la chica volvió a mirar hacia arriba y vio a una aparición fantasmal tratando de agarrarle la cabeza. La chica estaba tan asustada que salió corriendo del baño, no sin antes escuchar al espectro decirle que no le dijera a nadie lo que había pasado o sino la mataría.
 La chica estaba tan asustada por lo que había pasado que ya no podía estudiar y sus notas se vieron afectadas. La chica no le decía a nadie que era lo que pasaba y temía estar sola en cualquier lugar. Sus padres se preocuparon, ya que ni los doctores, maestros o amigos podían ayudarla.
 Así que los padres llamaron a su mejor amiga a que fuera a la casa, para ver si ella podía averiguar que pasaba. La chica y su amiga empezaron a conversar en la habitación de esta y finalmente la chica no pudo más y entre lágrimas y sollozos, le contó todo lo que había pasado a su amiga.
 Cuando la chica levanto la mirada, su mejor amiga tenía una macabra sonrisa en su cara y le dijo "Creí haberte dicho que no le contaras a nadie".

Fantasmas en edificios antiguos


" Los pilares humanos "
 En el Japón antiguo, se pensaba que agregando a un ser humano a la construcción, la haría mucho más fuerte y estable. Al hacer estos sacrificios a los dioses, estos se alegran y las construcciones duran más. Se dice que los edificios antiguos en Japón son rondados por estos seres sacrificados.

Leyendas japonesas

Si hay una parte de la casa japonesa que se limpia a conciencia, ésta es el cuarto de baño- en general- y la bañera- en particular. No en vano, existe una criatura, un yôkai, que lleva siglos acechando las viviendas de aquellos insensatos que no prestan la suficiente dedicación a algo tan importante como el aseo y la limpieza.
 Aunque es probable que la tradición arranque de mucho antes, es en 1776 cuando el Akaname entra con fuerza. Y lo hace gracias a la publicación de uno de los libros más importantes en cuanto a yôkai se refiere, el Gazu Hyakki Yagyô o lo que es lo mismo, El desfile nocturno ilustrado de los cien demonios.
 En el libro, aparecía la ilustración de una extraña criatura, seguramente inspirada en el aka-neburi, un yôkai muy similar, por no decir idéntico que aparecía en otro famoso volumen años atrás, el Kokon Hyaku Monogatari Hyōban- Cien cuentos extraños y raros.
 El nombre lo obtiene de aka- mugre- y name- lamer- y le viene como anillo al dedo, ya que el Akaname se desvive por chupar toda la mierda que encuentra en el baño. Ojo, cuando digo “baño” hablo del lugar donde uno se baña y arregla, si habláramos de retrete, el monstruo sería todavía más desagradable.
 Nonnonba de Shigeru Mizuki (sentido de lectura japonés, de derecha a izquierda)
 Normalmente se representa de color rojo – la palabra aka en japonés suena como akai: color rojo- con el tamaño de un niño y con una larga lengua que le permite acceder a toda la porquería, por bien escondida que esté.
 La presencia del Akaname en Japón tampoco es arbitraria. A día de hoy es difícil de ver, y la principal razón de esta ausencia es que su hábitat natural es la casa tradicional japonesa, donde el baño se solía separar de la estructura principal y solía estar construido en madera. Te puedes imaginar la cantidad de moho y suciedad que puede aparecer en verano con estos índices de humedad tan altos.
 Resulta sorprendente, pero el Akaname es un ser inofensivo, ahora bien, como dice Nonnonba en las viñetas que podéis leer aquí arriba, lo terrible del asunto es que los fantasmas atraen a más fantasmas, y aquellos que vengan “invitados” por este yôkai, seguramente, tendrán unos hábitos alimenticios muy diferentes.
 Aún así, esto no es lo peor de tener al Akaname como huésped.
Si se corre la voz y los vecinos del pueblo descubren que en nuestra casa habita uno de estos monstruos, rápidamente se propagará el rumor de que somos unos guarros y, ya sabes, en Japón “el que dirán” es muy importante.

Leyendas urbanas coreanas


El Mul gwishin (물귀신 en coreano) es el fantasma de las personas que murieron ahogadas en el agua de los cuales su alma ha quedado en las profundidades de mares y ríos sin rumbo. La leyenda dice que si te cruzas con uno de ellos, te tomaran del pie y te llevaran bajo el agua ya que no les gusta vivir solos.
Anualmente en Corea se viven muchas tragedias en el agua, hay muchos ahogamientos, sobre todo en verano, y muchas muertes son al parecer obra de estos espíritus.
La próxima vez que vayas a nadar... mejor no vayas solo... no seria agradable sentir una mano cadavérica o cabello enredándose se en tus pies... la primera señal de que debes poner toda tu fuerza en huir o algo te arrastrara hasta la profundidad...

Mitología de terror japonesa

Conoces a ‪Yuki-Onna, La Mujer de la Nieve:
 Es un espíritu que acecha a los caminantes, especialmente en las tormentas de nieve. Es similar a las sirenas ya que hipnotiza y confunde a sus víctimas, las que acaban congeladas. A veces demuestra un poco de perdón por los niños, pero se trata de un espíritu maligno y en el cual no se debe confiar.

Mitología de terror japonesa

Rokurokubi
Quizás uno de los yokais más conocidos debido a su perturbadora apariencia. Estas lucen como mujeres normales durante el día, pero en la noche sus cuellos pueden llegar a estirarse a voluntad. Sumado a ello, pueden inclusive llegar a modificar sus rostros como el de un oni (demonio), para asustar a las personas. Ya que durante el día pasan desapercibidas, las rokurokubi consiguen llevar una vida de familia como cualquier otra esposa. Es durante la noche que deben esforzarse por mantener en secreto su lado oscuro.

 En otras versiones se dice que las rokurokubi son mujeres que están malditas producto del mal karma por haber quebrantado varios preceptos del Budismo. En este caso son seres más siniestros ya que no solo gustan de asustar a la personas, sino que además llegan a beber su sangre e inclusive a asesinarlas para comérselas. Sus presas predilectas son los hombres.