domingo, 2 de noviembre de 2014

Folclore japonés

Los oni (鬼) son criaturas del folclore japonés, similares a los demonios u ogros occidentales. Son personajes populares en el arte, literatura y teatro japoneses.

Leyendas urbanas

"Okiku".

La historia comienza con una niña japonesa llamada Kikuko de tres años de edad que en 1932 contrajo una grave enfermedad que la obligó a guardar cama durante algunos meses. Durante su convalecencia, el hermano de Kikuko visitaba la ciudad de Hokkaido (Sapporo) comprándola una simpática muñeca a la que bautizó como Okiku.
Kikuko, pese a estar muy enferma, no se separaba de ella y la cuidaba a conciencia para que no sufriese daños. No obstante, con el paso del tiempo la niña iba empeorando y, en Enero de 1933, la niña falleció tras pasar algo mas de cinco meses en la cama.
Como es costumbre en Japón, el día de la cremación del cadáver colocaron los objetos que la niña mas estimaba para que se quemasen junto a ella, pero debido al gran dolor de su pérdida, la familia olvidó dejar la muñeca entre los objetos que debían incinerarse.
Contrarios a quemarla a posteriori, la familia decidió conservar la muñeca, colocándola algunos días después junto a las cenizas de la pequeña. Con el paso del tiempo, la familia comenzó a percibir como los pelos de la muñeca comenzaban a crecer, por lo que comenzaron a dudar sobre la divinidad de tan preciado objeto.
Con el comienzo de la II Guerra Mundial, la familia emigró y confió la custodia de la muñeca a los sacerdotes del tempo Mannenji, que la guardaron junto a las cenizas de la niña. Con el fin de la guerra, y con la familia de vuelta, estos percibieron asustados que el pelo no paraba de crecer, llegando ya casi la mitad de la espalda.
El templo, situado en Hokkaido, es visitado por miles de curiosos cada año que quieren comprobar por ellos mismos la fantástica transformación. Hoy en día aseguran que no solo el pelo se ha transformado, sino que los labios, que antes estaban cerrados, ahora permanecen abiertos y con un cierto toque de humedad, y que los ojos fijos parece que miran al visitante como si tuviese vida propia.
La prensa nacional no tardó en hacerse eco del fenómeno, que ha sido estudiado por varios científicos locales sin haber encontrado explicación satisfactoria. A día de hoy, el pelo ya casi supera la cintura y muchos dicen que jamás parará de crecer.

Halloween en Corea


El día de Halloween aunque no se toma como como tradición coreana, la gente tiene la opción de decidir festejarlo o no y muchos niños piden festejarlo en sus escuelas llevando disfraces este día.
 

Mitos urbanos

"El hotel"

 Una vez una mujer viajó a Taiwan para sus vacaciones. Decidió hospedarse en un hotel barato para ahorrar dinero. Consiguió una habitación y subió a desempacar, sin darse cuenta de que le había tocado la habitación 66 en el 6to piso. Mientras desempacaba sus cosas, oyó que alguien tocaba su puerta. Abrió la puerta pero no vio a nadie en el pasillo. La mujer volvió a lo suyo cuando oyó nuevamente a alguien tocando su puerta. Al abrir la puerta, la mujer se encontró a una mujer parada frente a su puerta vistiendo solamente una bata roja, la cual estaba llorando y temblando. La mujer decidió dejarla pasar y después de una corta conversación, se enteró que la chica se había quedado por fuera de su habitación. También se entero que tenia problemas con su pareja y que tenia tendencias suicidas. La mujer sintió lastima por la chica, así que se ofreció a bajar al lobby y conseguir en la recepción la llave de repuesto del cuarto de la chica. Sin embargo, cuando bajo, no encontró a nadie en la recepción. De repente el recepcionista apareció y la mujer le pregunto por la llave del cuarto de la chica de la bata roja.
Recepcionista: ¿Que chica en una bata roja?
 Mujer: Oh, es esta chica...vino a mi habitación pues se había quedado por fuera...(blah blah).
 Recepcionista: ¿Esta segura? Solo ha venido un huésped hoy y esa es usted.
 Mujer: No puede ser. ¿Puede chequear de nuevo?
 Recepcionista: Ya se lo que pasó. Hace años atrás, una mujer se había hospedado aquí. Su pareja la había quemado y ella se sentía con ganas de suicidarse. Pero, después decidió que todo el mundo debía morir con ella y vistiendo una bata roja y llevando una escopeta, fue piso por piso disparándole a la gente. Había mucha sangre por todos lados. Hasta el día de hoy, huéspedes dicen verla de vez en cuando.
 Mujer: ....... (Sin habla)
 Recepcionista: (Señalando su frente llena de sangre): Mire ve! Incluso a mi me dió un tiro aquí!
 

O-Bon, el Día de Muertos japonés

En el periodo marcado por el Obon se dice los ancestros vuelven a sus lugares de procedencia y son recibidos por sus descendientes convenientemente, realizándoles ofrendas de comida y limpiando sus tumbas.
 Al final de Obon los espíritus vuelven a su mundo a través de farolillos o linternas que flotan sobre los ríos corriente abajo, y que han colocado en el río sus descendientes para guiarles de vuelta.

Sobre la mitología japonesa

La mitología japonesa es un sistema extremadamente complejo de creencias. El panteón Shinto por sí solo se compone de una colección de más de 8 000 000 kami ("dioses" o "espíritus" en japonés). A pesar de la influencia de la civilización china antigua, una parte muy importante de la religión y mitología japonesa son únicas. Contiene tradiciones Shinto y budistas así como creencias populares agrícolas. Por otra parte, a diferencia de la mitología griega, nórdica y egipcia, es relativamente difícil distinguir cuál es verdaderamente un "mito" para los japoneses.

Mitos urbanos de Japón

Hay que destacar el terror que sienten los taxistas japoneses, que muchos se han negado a conducir por la noche cerca de Fukushima u otros lugares de tragedias. Y es que ya son muchos los casos de pasajeros fantasmas. Los trabajadores recogen a los clientes, como de costumbre, pero los espíritus les piden que les lleven a sus casas, que normalmente se encuentran en barrios destruidos completamente. En decirle que ese barrio ya no existe, el cuerpo desaparece como por arte de magia. Por eso, muchos conductores tienen pánico y sufren ansiedad al no saber si llevan un pasajero que está vivo o está muerto. A continuación un mito urbano...

 "El último cliente"

 Una noche oscura que un taxista vuelve por una solitaria carretera de montaña tras haber llevado a un pasajero a su destino, pero mientras conduce, encuentra un nuevo cliente en el arcén de la carretera. Después de montarlo en el taxi, el cliente le da una dirección desconocida para el taxista pero el pasajero le comenta que él será quien le guía hacia el destino.
 Tras conducir un buen rato cruzando pequeñas aldeas y campos, el taxista comienza a inquitarse. Siguiendo con la conducción y viendo que estaban en medio de ninguna parte, el taxista se gira hacia atrás y le pregunta a su cliente donde se encuentran. Al volver la cara para hablarle ve sorprendido que el cliente ya no está allí pero al volver su mirada hacia la carretera se da cuenta de que está al borde de un precipicio donde esta vez será la gravedad la que marque su destino.